Para leer

1. Función de relación en los seres vivos.

2. LA FUNCIÓN DE RELACIÓN DE LOS SERES VIVOS.

Permite a los seres vivos percibir cambios de estímulos que se producen tanto en el medio interno como en el externo, interpretar o procesar estas variaciones y elaborar respuestas coordinadas adecuadas para sobrevivir en su medio ambiente. Gracias a esta función el ser humano se encuentra integrado en su medio del que obtiene información a través de receptores.

Los receptores captan estímulos procedentes tanto del exterior del organismo como del interior. Esas informaciones se analizan en el sistema nervioso, que elabora las respuestas.

Son los sistemas u órganos que permiten a los organismos poner en contacto con el medio ambiente que lo rodea y tener una adecuada coordinación interna. Estas funciones comprenden dos mecanismos:

  1. Coordinación nerviosa: (está constituido por el encéfalo y la médula espinal.  aracnoides (intermedia), piamadre (membrana interna) denominadas genéricamente meninges. Además, el encéfalo y la médula espinal están protegidos por envolturas óseas, que son el cráneo y la columna vertebral respectivamente. Se trata de un sistema muy complejo, ya que se encarga de percibir estímulos procedentes del mundo exterior así como transmitir impulsos a nervios y a músculos instintivamente)
  1. Coordinación química: Procesos biológicos como el apareamiento, la muda, la metamorfosis, el cambio de color en los animales, la producción de células sexuales como óvulos y espermatozoides  y la regeneración que presentan los animales al perder una parte de su cuerpo (estrella de mar, Lagartijas)

¿Qué es un estimulo?: Es un factor externo o interno capaz de provocar una reacción positiva o negativa en una célula u organismo.

Son las variaciones del medio ambiente capaces de provocar en la célula algún tipo de respuesta. Hay muchos tipos de estímulos, entre otros los estímulos térmicos, los químicos, los eléctricos, los gravitatorios, etc.

Función de relación de la célula: La función de relación celular se basa en la sensibilidad, o capacidad de recibir estímulos del exterior, y en la emisión de respuestas ante esos estímulos.

Excitabilidad o irritabilidad celular. Todos los sistemas biológicos son capaces de detectar las variaciones energéticas que ocurren en el medio que los rodea. Esta característica de detectar cambios energéticos del medio y reaccionar ante ellos constituye una de las principales propiedades de los sistemas biológicos, y se le denomina irritabilidad. Las variaciones energéticas (mecánicas, químicas, eléctricas, térmicas, lumínicas) que tienen lugar en el medio extracelular son los estímulos, y las acciones de adaptación del sistema biológico ante estos constituyen las respuestas.

Durante la evolución, determinadas células de los organismos pluricelulares animales se diferenciaron al desarrollar de forma considerable la propiedad de irritabilidad, y constituyeron la base de los llamados tejidos excitables, que son el nervioso, el muscular y los epitelios glandulares. La respuesta de estas células ante los estímulos incluye la variación de su potencial de membrana en reposo.

La Excitabilidad o  irritabilidad y la excitabilidad se diferencian por:
1. La relación entre magnitud de la energía del estímulo y la de respuesta.
2. El tipo de respuesta que se produce en cada caso.

Factores que determinan la excitación celular

Factores

Características

 

Factores mecánicos

Las partículas en movimiento, las presiones, los choques intermoleculares.

 

Factores físicos

La luz, la radioactividad, los rayos X, el sonido, la electricidad, la presión atmosférica, la gravedad, el calor, la viscosidad.

 

Factores químicos

Son todos y cada uno de los elementos químicos constituyentes del citoplasma, sus compuestos, las reacciones entre ellos, la acidez y la basicidad.

 

Factores biológicos

Determinado por todos los seres vivos del medio.

Reacciones de la célula. son las reacciones de la célula ante los estímulos que se producen sobre ella.

Las respuestas dinámicas se denominan taxias o tactismos, y pueden ser debidas a un estímulo térmico, el termotactismo o termotaxia; químico, quimiotactismo o quimiotaxia; eléctrico, galvanotactismo o galvanotaxia; luminoso, fototactismo o fototaxia; mecánico, tigmotactismo o tigmotaxia; de gravedad; geotactismo o geotaxia; y, finalmente, de presión osmótica, osmotactismo u osmotaxia. Las respuestas dinámicas implican movimiento celular, que puede ser de acercamiento al estímulo o respuesta positiva; o de alejamiento del estímulo o respuesta negativa.

Las distintas células tienen diversos mecanismos para moverse, como, por ejemplo, los cilios, los flagelos, la contracción, la emisión de seudópodos, etc.

  • Cilios. Son conjuntos de hilos cortos, muy numerosos, que vibran sincronizadamente y así permiten el movimiento de las células ciliadas.
  • Flagelos. Son hilos muy largos, poco numerosos, uno o dos generalmente en cada célula, cuyo movimiento ondulatorio y giratorio permite el avance de las células flageladas.
  • Seudópodos o falsos pies. Son prolongaciones citoplasmáticas que permiten el movimiento de las células. Este movimiento por seudópodos se llama también movimiento ameboide. La palabra ameboide proviene de una célula o protozoo con seudópodos denominada ameba.

Una fobia (es un trastorno de salud emocional o psicológico que se caracteriza por un miedo intenso y desproporcionado ante objetos o situaciones concretas  como, por ejemplo, a los insectos  (entomofobia) o a los lugares cerrados (claustrofobia). Sin embargo, no es sencillamente un miedo, pues guardan grandes diferencias.

 

2. Pepino

Madurez de 70 dias. Fruta alargada cuadrada 8 X 2 ½ cm. Espina blanco, fruto oscuro. Tolerancia a mancha angular de la hoja, antracnosis, roña del pepino, MV, y MP. Variedad mejorada, buen color uniforme.

 
     

Características

Nombre Común: PEPINO.  
Nombre Científico: Cucumis sativus.


El pepino es una especie anual, de sistema radical extensivo, con una raíz pivotante, de rápido crecimiento que alcanza 1 a 1,2 m, y numerosas raíces laterales que se concentran en los primeros 60 cm del suelo.
Los tallos poseen zarcillos simples.
Las hojas son grandes (± 15 cm), simples, alternas y con 5 lóbulos, marcadamente angulares lo que, junto a la presencia de tallos espinosos, diferencia al pepino del melón.
Externamente, los frutos pueden ser de color amarillo a verde oscuro (lo más usual), de superficie lisa o con verrugas coronadas por tricomas o espinas que tienden a desaparecer durante el crecimiento.
Internamente, la parte comestible es blanca verdosa y botánicamente corresponde al mesocarpio, endocarpio, tejidos derivados de la placenta y semillas inmaduras.
La polinización por abejas, principalmente, y la posterior fertilización de los óvulos dan origen a numerosas semillas de color crema, levemente más chicas que las de melón.
Hay que recolectar los pepinos cuando estas semillas están todavía blandas.
Algunas variedades proporcionan frutos partenocárpicos (sin semillas).
Los pepinos pueden cosecharse tiernos cuando tienen menos de 15 cm de longitud. Entonces se les llama pepinillos, y se utilizan para encurtidos.
El pepino es un excelente diurético natural (el 96% de su contenido es agua), aunque sus supuestas cualidades protectoras de la piel no se hayan podido constatar científicamente.
El pepino corto o pepinillo, "tipo español", contrasta con el pepino largo (25 cm o más de longitud) tipo holandés que se consume en ensaladas y el pepino tipo medio "francés" cuya longitud oscila de 20 a 25 cm, que también se consume crudo o en ensaladas.
CULTIVO DE PEPINOS
Luz:
El pepino es una planta que crece, florece y fructifica con normalidad incluso en días cortos (con menos de 12 horas de luz), aunque también soporta elevadas intensidades luminosas y a mayor cantidad de radiación solar, mayor es la producción.
Temperaturas:
Las temperaturas que durante el día oscilen entre 20ºC y 30ºC apenas tienen incidencia sobre la producción, aunque a mayor temperatura durante el día, hasta 25ºC, mayor es la producción precoz.
Por encima de los 30ºC se observan desequilibrios en las plantas y temperaturas nocturnas iguales o inferiores a 17ºC ocasionan malformaciones en hojas y frutos.
No soporta las heladas, así que puede optar por las variedades de invernadero y sembrarlas 4 ó 5 semanas antes de las últimas heladas.
Humedad ambiental:
Es una planta con elevados requerimientos de humedad, debido a su gran superficie foliar, siendo la humedad relativa óptima durante el día del 60-70 % y durante la noche del 70-90 %.
Sin embargo, los excesos de humedad durante el día pueden reducir la producción, al disminuir la transpiración y en consecuencia la fotosíntesis, aunque esta situación es infrecuente.
Cuando la humedad es demasiado alta en invernadero será necesario tratar con pasta fungicida tras los cortes.
Suelo:
El pepino puede cultivarse en cualquier tipo de suelo de estructura suelta, bien drenado y con suficiente materia orgánica.
El pH óptimo oscila entre 5,5 y 7.
Es una planta medianamente tolerante a la salinidad (algo menos que el melón), de forma que si la concentración de sales en el suelo es demasiado elevada las plantas absorben con dificultad el agua de riego, el crecimiento es más lento, el tallo se debilita, las hojas son más pequeñas y de color oscuro y los frutos obtenidos serán torcidos.
Si la concentración de sales es demasiado baja el resultado se invertirá, dando plantas más frondosas, que presentan mayor sensibilidad a diversas enfermedades.
Siembra y plantación:
Para cultivos tempranos con intención de quitarlos pronto para realizar un cultivo de primavera, los marcos suelen ser más pequeños (1,5 m x 0,4 m ó 1,2 m x 0,5 m).
Puede realizarse siembra directa sobre el suelo o llevar las semillas al semillero en caso de que hubiera peligro de pérdidas en nacimiento por las condiciones ambientales o por la presencia de topos, ratones, pájaros u otros.
Si el cultivo es más tardío o se pretende alargar la producción cubriendo los meses de invierno, habrá que ampliar los marcos para reducir la densidad de plantación, con el fin de evitar la competencia por la luz y proporcionar aireación.
Siembre sólo dos semillas, a 13 mm de distancia en una maceta. Si ambas germinan, elija la más fuerte, porque una sola planta bien cultivada puede darnos de 20 a 50 pepinos.
Siémbrelas de lado, estas son grandes y aplastadas y al sembrarlas de canto se produce el riesgo de putrefacción antes de que germinen.
Riego:
Riego moderado.
Abonado o fertilización:
Añadir una buena cantidad de compost o estiércol bien descompuesto.
Los fertilizantes de uso más extendido son los abonos simples en forma de sólidos solubles (nitrato cálcico, nitrato potásico, nitrato amónico, fosfato monopotásico, fosfato monoamónico, sulfato potásico, sulfato magnésico) y en forma líquida (ácido fosfórico, ácido nítrico), debido a su bajo coste y a que permiten un fácil ajuste de la solución nutritiva, aunque existen en el mercado abonos complejos sólidos cristalinos y líquidos que se ajustan adecuadamente, solos o en combinación con los abonos simples, a los equilibrios requeridos en las distintas fases de desarrollo del cultivo.
El calcio es un elemento determinante en la calidad y favorece una mejor defensa de las plantas frente a enfermedades.
El fósforo juega un papel relevante en las etapas de enraizamiento y floración, ya que es determinante sobre la formación de raíces y sobre el taño de las flores.
Los microelementos van a incidir notoriamente en el color de la fruta, su calidad y la resistencia de la planta, principalmente el hierro y manganeso.
El aporte de microelementos, que años atrás se había descuidado en gran medida, resulta vital para una nutrición adecuada, pudiendo encontrar en el mercado una amplia gama de sólidos y líquidos en forma mineral y en forma de quelatos, cuando es necesario favorecer su estabilidad en el medio de cultivo y su absorción por la planta.
También se dispone de numerosos correctores de carencias tanto de macro como de micronutrientes que pueden aplicarse vía foliar o riego por goteo, aminoácidos de uso preventivo y curativo, que ayudan a la planta en momentos críticos de su desarrollo o bajo condiciones ambientales desfavorables, así como otros productos (ácidos húmicos y fúlvicos, correctores salinos, etc.), que mejoran las condiciones del medio y facilitan la asimilación de nutrientes por la planta.
Recolección:
No descuidar ningún pepino al realizar la recolección, ya que si alguno se vuelve amarillo, la planta tal vez no dé más frutos.